Hola como estas, sabana de mis noches, eco de mis pensamientos, veneno de mis escritos, sangre de mis recuerdos, miopía de mi vista, dolor de mi pecho, sombra de soledad. Tenia tiempo que no me visitabas, que no estrechabas mi mano tan fuerte, que no acariciabas mi tez tan suavemente, que no te acercabas tanto para susurrarme tan fuerte. Que te hizo llegar tan bruscamente y envolverme en la oscuridad de tus brazos, envenenarme con estas vacías palabras que vienen de la caja fuerte de mi interior, manchar las hojas del libro que suelo leer de vez en cuando, nublarme la vista y ponerme el pie para caer torpemente, Que te hizo llegar y causarme este dolor que tengo tan adentro?! Que te hizo situarte a un lado mio y arroparme con tus frías prendas, mientras me besas suavemente con ese dulce sabor a remordimiento.
Tenia ya un par de meses que no me visitabas, ya empezaba a extrañarte, sabes...Ese fluido de locura que recorría mi cuerpo, que me hacia volverme chiflado, esa adrenalina, me recuerda esas inyecciones que solía tener en la intravenosa, que deliciosos días... pero, se escurrieron entre mis dedos, pequeñas lagartijas que se metieron entre las grietas de mis olvidos. Eco de pensamientos que me dejaban sordo, enciclopedias enteras de palabras que me hacían mudo, impotencia que me encadenaba de las extremidades de mi cuerpo, y una extra situada en mi cuello, recordatorio de que perdería la cabeza, era el juicio final, el gladiador comido por el león de sus temores, el soldado acribillado por sus traumas, y la vida cruzándose con la muerte.
Tomate tu tiempo que no planeo expulsarte de este triste cementerio, eres bienvenida aquí, con la puerta abierta, con un café que esta justamente detrás de tu cabeza, con una lágrima saliendo de mi ojo izquierdo, donde tengo un lunar, donde tengo una cicatriz, donde tengo ligera ceguera, donde esta mi pasado. Vamos puedes tomar tu café, especialmente para ti, con chispas, o como le digas chip, no temas que no esta envenenado, y no te preocupes no planeo hacerlo, no ha cruzado por mi mente, no ha sido un flash que permanezca en mi mente, ni mucho menos ha sido un pensamiento que se quede impregnado en mis dedos.
¿Un cigarro? Vamos se que fumas, no temas que fumar no es pecar, y si lo fuera, perdón, pero yo no soy quien para decirle a la Virgen Maria que prefiero pecar. Quiero una vida rápida como un flash e inolvidable como una cicatriz, que quede escrita en el diario de mi vida, y sea relatada de bocas humosas, de cuerpos deshidratados, guardada en el bolsillo del corazón del vagabundo, que sea la prenda de la experiencia, que sea la maestra de la vida, el bastón del invalido, y el braille del ciego.
Podrías quedarte a mi lado toda la noche, difuminando las estrellas de la noche, tapar la luz de la nula con tus brillantes pupilas, abrazar la noche, para que me dejes destapado y recuerde esa hipotermia que me hace sentir tan caliente por dentro.
Espera, que regreso en un momento, iré por una pluma sin tinta, y una hoja manchada con tinta...¿Chiflado? No lo estoy pero quiero escribir algo que nunca nadie vea, que sea entre nosotros tres, que sea invisible a los ojos del mundo, que nadie entienda el cifrado de estas palabras, que no encuentren el significado entre los renglones, que no vean los mensajes entre los párrafos. La mancha sera manchada con la pluma sin tinta, y mis dedos escribirán en el aire, formando palabras que floten en el vacío, volando lejos, hasta formar una cadena, hasta formar una sola frase, que nunca se rompa, sera un lazo matrimonial el que tendrá este mensaje, que ni la muerte de este libro de emociones, podrá romper esa unión.
Prenderé un cigarro, y te ofreceré unos cuantos, porque quiero alargar tu presencia esta noche, quiero que mis ojos se vuelvan locos como Van Gogh, quiero que mi mente pierda la razón, y que mi cerebro explote hasta que crea en un Dios. Veras esta noche fue tan amable y tan agresiva a la vez, relajante que me hizo desesperarme, callada y ruidosa en silencios, no se como agradecerte todo lo que haces por mi en solo unas cuantas horas, como llegas tan silenciosamente y me haces volverme loco, tu entrada tan tranquila que acelera las olas de mis noches, así que te vayas, quiero tenerte en todas mis madrugadas, quiero que seas el espejo de mi locura, la brocha de mis pensamientos, y la casa de mi vida.
Dame un sorbo de ese café que estas tomando, extraño el delirar por quedarme días sin dormir, quiero volver a la locura del insomnio y el sonambulismo, arroparme con mis palabras, y recargar mi cabeza en los recuerdos, dormir después de varios días cuando los recuerdos hayan regresado a sus calles, intoxicar mis pulmones hasta que me digan !ya no mas¡ No pierdo tiempo, mi vida no es desperdiciada, mi padre el señor recuerdos me ha criado muy bien, me ha enseñado que debo seguir sus caminos si es que no quiero perderme y darme de topes contra un árbol. Nunca es suficiente al menos no para mi, te pido que te quedes, porque esta es mi oportunidad es mi momento de lograr que tu estadía sea eterna. Son cigarros los que compartimos durante las noches, son litros de café que corren por mis venas desde hace ya meses, mi boca ya es amarga y seca; tan solo quiero que sepas que amo la manera en la que te ríes y soplas esos tiernos momentos, mantenía tu recuerdo en la mente porque se me hace bien, lo se; ya no me sientes, ya no mas...
Lo peor ha terminado ya, y ya podemos respirar, ya puedo tomarte de las manos y llevarte a dar un paseo, hay mucho por aprender y ninguno se quedara atrás, porque somos un equipo, somos una pareja, somos dos cigarros, dos suspiros, somos blanco y negro. Me encantaba como me hundías en la depresión pero ya no mas, tengo que seguir adelante, no puedo dejar esos caminos vacíos, necesitan unos pies andantes que caminen sobre ellos, necesitan un moribundo que experimente nuevas aventuras. Pero no te preocupes iré a donde quiera que vayas, volare sobre los mares para que nunca te apartes de mi, escalare a lo mas alto y estaré en la punta contigo, con nuestro camarada el aire que nos soplara lentamente y nos llevara lejos. Eres blanca como la luz, y negra como la noche, tan exquisita como este cigarro y tan amarga como este café, eres adrenalina pura, eres miedo constante, indecisión que no para, eres extroversión cercana, eres todo lo que quiero a mi lado y lo mas lejano que quiero de mi ser.
Te regalo un cigarro, talvez dos, ¿Gustas la cajetilla? No te preocupes para eso son, tarde o temprano se tenian que acabar, de igual manera ya ninguno me hace efecto, ya tengo mucho tiempo de conocerte, y mucho tiempo que me ves, pero nunca te he preguntado tu nombre y creo que es el momento indicado podrías decirme...
-¿Cual es tu nombre?
-.(Silencio que resuena en el vacío)
-Claro, pero respóndeme primero ¿Quien eres tu?
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Gracias por leer mis escritos.